Page 37 - TOTATICHE 2
P. 37
las cosas que se requieren para merecer el bautismo, y como el religioso
se venía a su convento y él no quedaba bautizado, aunque lo pidió con
mucha instancia, porque le dijo el inconveniente que había para no
bautizarle, éste se vino tras él y trajo su mujer consigo, olvidando su
pueblo y casa de su padre ( como dice el salmista) por merecer a Dios;
y pusieron tanto cuidado marido y mujer en lo que se les enseñaba, que
a los ocho días fueron luego bautizados con mucha solemnidad, y el
indio fue llamado Juan y se volvieron a su pueblo con la alegría de verse
cristianos-. Están ( 1604) pacíficos y reducidos a la fe todos los de este
pueblo, y son visitados de los religiosos de Colotlán.
"Otras más conversiones habría si hubiese m1mstros que entrasen
la tierra adentro por esta serranía; porque cuando fuimos a la división
de la Provincia, llegamos a este convento de Colotlán a visitarlo, y vinie
ron muchos indios, así de los fieles como de los infieles, a ver al Prelado,
que como hemos dicho era el Padre Fray Pedro de la Cruz. Los cuales,
entre las cosas que le pidieron fue una que les diese religiosos que asis
tiesen con ellos en sus poblazones, y prometían de tratarlos con todo re
galo. Y diciéndoles que había dificultad de enviarlos, por el poco seguro
que se tenía de la gente y temor de que los matasen; que se saliesen
ellos acá a mejores tierras, y que en ellas los visitarían y tendrían por
hijos, respondieron muchos de ellos que los frailes podían ir seguros,
como fuesen solos; que ellos los servirían y oirían su doctrina; pero,
acompañados de españoles, no era posible que se consiguiese lo que se
pretendía, porque luego los maltrataban y hacían el mal que podían;
y que salir por acá fuera no lo harían por no verse luego esclavos de estos
mismos españoles; que ellos tenían pueblos en su tierra y todo lo que
habían menester en ella, y saliendo de ella todo lo perderían. Y no pudi
mos persuadirles a más, aunque muchos de ellos venían a este convento
a confesarse, bautizarse y a oír los oficios divinos. Y en confirmación
de su pacificación y deseos de tener religiosos en sus tierras, se ha el
haber entrado entre ellos el Padre Fray Gabriel Arias, que fue Provin
cial de aquesta misma Provincia; y seis meses que anduvo por aquella
serranía lo trataron con mucho regalo; y cuando quiso salir a su conven
to no lo dejaban venir y lloraban todos porque los dejaba. Son ahora
visitados de este convento de Colotlán y hacen algunas entradas allá
los religiosos de él".
36

