Page 280 - DICHOS REFRANES Y EXPRESIONES A LA MEXICANA
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18236. Nadie debe vivir pobre, para morir rico.
18237. Nadie del mundo se ha ido, sin su tiempo haber cumplido.
18238. Nadie diga “zape”, hasta que escape.
18239. Nadie diga que es querido, aunque lo estén adorando; que ya con el pie en el estribo,
muchos se quedan colgando.
18240. Nadie diga que es querido, aunque lo estén adorando; que muchos al suelo han venido,
cuando estaban jineteando.
18241. Nadie diga quién es, que sus obras lo dirán.
18242. Nadie diga, por turbia que esté: de esta agua no beberé.
18243. Nadie engaña a su conciencia, porque el remordimiento quema.
18244. Nadie es buen juez en causa propia.
18245. Nadie es demasiado viejo para aprender.
18246. Nadie es pariente del pobre, pero de ricos y famosos, hay de a montones.
18247. Nadie es perfecto en este mundo.
18248. Nadie es pobre, si le basta lo que tiene.
18249. Nadie es profeta en su tierra.
18250. Nadie es tan valiente, como los héroes anónimos.
18251. Nadie escapa de la justicia de Dios.
18252. Nadie escapa del hoyo, y si es ahora, ni modo.
18253. Nadie escarmienta en cabeza ajena.
18254. Nadie está a gusto, donde Dios lo tiene.
18255. Nadie está contento con su suerte.
18256. Nadie está contento, porque: o le sobra un calcetín, o le falta un zapato.
18257. Nadie está obligado a lo imposible.
18258. Nadie está tan bien, que no quiera estar mejor.
18259. Nadie ha visto el día de mañana.
18260. Nadie lleva un profeta en ancas. (nadie puede predecir el futuro).
18261. Nadie más engreído, que un tonto bien vestido.
18262. Nadie más rico hay que sea, que el que serlo no desea.
18263. Nadie mira más por otro, que por sí mismo.
18264. Nadie mira su pie que cojea.
18265. Nadie muere la víspera, sólo los guajolotes.
18266. Nadie nace sabiendo. (enseñado).
18267. Nadie nos mete en problemas, nosotros nos metemos solos.
18268. Nadie prueba los elotes antes que el milpero.
18269. Nadie puede desvestir a un desnudo.
18270. Nadie puede exigir, lo que no puede dar.
18271. Nadie puede hacerse justicia por su propia mano.
18272. Nadie puede huir, de lo que le ha de venir.
18273. Nadie puede ser testigo en causa propia.
18274. Nadie sabe bien su oficio, si no lo toma como vicio.
18275. Nadie sabe cómo se sostiene, si hay alguien que lo mantiene.
18276. Nadie sabe el bien que tiene, hasta que lo ve perdido.
18277. Nadie sabe lo que atrás viene; sólo con ojos en la espalda.
18278. Nadie sabe lo que le espera, si no es adivino o profeta.
18279. Nadie sabe lo que otro sabe, aunque le sobre talento; pues sólo el dueño del costal, sabe
lo que trae adentro.
18280. Nadie sabe lo que pesa el muerto, sólo el que lo lleva en hombros.
18281. Nadie sabe lo que pesa el mundo, sólo el que lo trae cargando.
18282. Nadie sabe lo que sirve el agua, hasta el día que le hace falta.
18283. Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido.
18284. Nadie sabe lo que vale el duro, hasta que anda con apuros.
18285. Nadie sabe para quién trabaja, hasta que llega a su casa.
18286. Nadie se acuerda de Santa Bárbara, hasta que truena un rayo.
18287. Nadie se alabe, hasta que acabe.
18288. Nadie se apresura para pagar, pero sí para cobrar.
18289. Nadie se basta a sí mismo.
18290. Nadie se casa por interés, pero sí por el capital.
18291. Nadie se desea una fiebre.
18292. Nadie se desquita con quien debe, sino con quien puede.
18293. Nadie se equivoca en su contra.
18294. Nadie se meta donde no lo llaman.
18295. Nadie se mira sus mocos, pero sí ve los de otros.
18296. Nadie se muere dos veces.
18297. Nadie se muere la víspera, sólo los guajolotes.
18298. Nadie se muere, si Dios no quiere.
18299. Nadie se queja, sin que le duela.

